Romina Román

 

Mineras sortean la crisis económica

 

A pesar de la emergencia sanitaria y la crisis económicas que atraviesa el país, el precio de los metales como el oro y la plata continúan al alza, al ser un refugio seguro para los grandes inversionistas globales.

 

Este comportamiento en el valor de los commodities es uno de los principales sustentos de las mineras mexicanas. Al cierre del segundo trimestre del 2020 y en medio de una parálisis económica, Peñoles, Grupo México, Autlán y Frisco lograron sortear la tormenta y reportaron cifras superiores a las previstas.

 

Incluso, la minería se mantiene como una de las actividades más atractivas para capitales nacionales y extranjeros. Nos cuentan que el proyecto de Bacanora Lithium, en Sonora, cuya inversión se estima en 420 millones de dólares, se convertirá en uno de los yacimientos de litio más importantes del país.

 

Las buenas expectativas para la extracción de este metal provendrán de la creciente demanda en la producción de autos eléctricos, por lo que se trabaja en el desarrollo del llamado "petróleo blanco".

 

Por lo pronto, el gobierno tiene la intención de buscar socios privados para la explotación del litio en Jalisco, Puebla y dos en Sonora, pero a la par, mantiene reuniones con inversionistas de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Japón y Reino Unido.

 

En la actualidad, hay siete proyectos ya concesionados al sector privado que se ubican en San Luis Potosí, Zacatecas, Baja California y Sonora.

 

El proyecto Sonora Litio es producto de una coinversión entre la canadiense Bacanora Minerals, con 77.5% y la china Ganfeng Lithium, con 22.5% a explotar en un espacio de 19 años y se espera producir 17 mil 500 toneladas de carbonato de litio.

 

Otros yacimientos en etapas de exploración se ubican en Baja California con la compañía Pan American Lithiun y otro en San Luis Potosí, propiedad de Litiomex.

 

Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas, ya que hace apenas unos días se anunció la desaparición de la subsecretaría de Minería a cargo de Francisco Quiroga, noticia que, por cierto, no fue bien recibida por el sector.

 

En los últimos meses y para hacer frente a la pandemia, el sector trabajó en tres frentes para reactivar su actividad: el primero se enfocó a garantizar un retorno seguro, facilidades en la normatividad y la búsqueda de apoyos a través del fondo minero que se dirige a las comunidades.

 

Como consecuencia de la emergencia sanitaria, entre abril y mayo se frenó 16% de la producción de las minas, lo que afectó a 2.2 millones de personas que dependen de manera directa o indirecta de esta actividad.

 

Incluso, la ahora extinta subsecretaría se comprometió a mantener a las empresas de exportación y cadenas internacionales con la finalidad de generar confianza en los inversionistas, y de esta forma competir con países asiáticos y europeos.

 

No obstante, los planes podrían verse afectados ante la decisión de desaparecer a esta subsecretaría. Nos adelantan que el ahora ex subsecretario Quiroga, podría asumir una nueva responsabilidad en el gobierno, una vez que se anuncien cambios en el gabinete que se prevén para diciembre próximo.

 

Así las cosas...

Twitter: @rominarr