Coyuntura Empresarial y Financiera

 

Por Víctor Ortiz

 

 

 

Los pendientes del USMAC

 

 

El jueves 16 de enero, el Senado de Estados Unidos dio su aprobación a la renegociación del Tratado Comercial entre Estados Unidos, México y Canadá, USMAC en inglés, T-MEC para nosotros, el cual da certeza y quita incertidumbre a la inversión extranjera y nacional que se relaciona con el sector exportador nacional, pero no garantiza que el crecimiento económico cambie su tendencia negativa en el corto plazo y menos que se logre un mayor nivel de desarrollo económico.

 

También se debe acotar que el T-MEC sólo reescribe las normas que rigen los intercambios de servicios, bienes industriales y productos agrícolas entre los tres Países, pero falta que Donald Trump promulgue el Decreto Presidencial respectivo y que el Congreso de Canadá lo apruebe. Ésta última situación podría tardar un par de meses por lo menos, porque los legisladores de ese país sí hacen su trabajo a fondo y no en fast track por sugerencia de sus líderes, como desgraciadamente ocurrió en México.

 

Después de suceda lo anterior, deberá pasar un periodo de 90 días para que entre en vigor, de esta forma, si nada imprevisto sucede el USMAC entrará en vigencia a inicios del segundo semestre del 2020.

 

El USMAC tendrá influencia positiva en el mediano y largo plazo, siempre y cuando se complemente con que el Gobierno federal, encabezado por López Obrador, implemente una serie de políticas públicas que están pendientes porque quedaron establecidas en el TMEC, sobre todo en los adendums que se firmaron en diciembre, para que los estadounidenses dieran el sí al mismo.

 

Luz María de la Mora, subsecretaria de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, declaró el 15 de enero que el T-MEC generará reformas legislativas que fortalecerán el estado de derecho y mejorará el clima para hacer negocios en el país, señaló que se tendrán que adecuar la ley de normalización, la de propiedad industrial, el Código Penal para endurecer las penas en materia de piratería y cambios que permitan fortalecer el Sistema Nacional Anticorrupción.

 

Otro aspecto que señaló fue que habrá anexos sectoriales que van a tener que implementarse y cambios significativos en temas como la emisión de certificados de origen, pues antes los otorgaba la Secretaría de Economía, pero ahora se implementará un sistema de auto certificación.

 

Además, se implementarán reglamentaciones uniformes, que permitirán tener interpretaciones comunes sobre lo negociado en el T-MEC, tales como las reglas de origen del sector automotor, textil y confección.

 

Es de señalar que los cambios a leyes y normas, deberán ser implementados antes del 30 de abril de 2020, porque es cuando termine el periodo legislativo de la Cámara de Diputados y Senadores, la duda es si lo harán de una forma profesional, o seguirán trabajando bajo la curva de aprendizaje, que tan malos resultados les dio el año pasado.

 

No se debe perder de vista que ya se esta realizando cambios en aspectos laborales que fueron pactados en el USMAC, tales como: una mayor libertad para la selección de sindicatos por parte de los trabajadores, la desaparición de las Juntas de Conciliación y Arbitraje y la creación de un centro federal de conciliación y registro laboral

 

Ante lo anterior en mi rancho dijeron: “Que haremos en este caso, sin cuchara y sin cedazo”.

 

 

 


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