Por la Espiral

 

 Por Claudia Luna Palencia

V Foro México-UE 

 

 

 

Hay momentos históricos que motivan a la gente a dar pasos valientes y decididos para salir en defensa de los valores comunes que, por lo menos, han sostenido una paz abigarrada y permitido detonar una prosperidad global en los últimos 74 años. Con sus claroscuros, pero el progreso es innegable.

 

            En Europa, se ha desatado todo un movimiento en nombre de la política liberal, del sustrato de la democracia y del sustento vital de los equilibrios distribuidos a través del multilateralismo, la cooperación, el libre comercio y el diálogo como fuerza de consenso.

 

            El continente europeo conoce bien en sus carnes los estragos indelebles que deja el lado contrario de todos esos valores que, en un acto de arrojo, ha salido a resguardar de manera celosa y con la espada del entendimiento desenvainada al viento.

 

            Dentro del cónclave de la Unión Europea (UE) todavía una parte de los países que la conforman (siguen siendo 28 contando a Reino Unido) al menos en la mayoría persiste la postura contraria a la enarbolada por Washington con ese giro abierto e indisimulado al proteccionismo, al localismo y a la presión de quitar acuerdos o poner aranceles como arma de guerra arrojadiza para sancionar al país que no haga lo que el actual presidente de Estados Unidos cree que debería llevarse a cabo.

 

            También se da un paso fundamental para rememorar la relevancia de la democracia como base de entendimiento de las sociedades del pasado inmediato; de la actualidad y esperemos que del  mañana.

 

            Lo hacen muchos de los pensadores, investigadores, empresarios y políticos europeos aglutinados además en los pensamientos de John Locke uno de los padres del liberalismo clásico.

 

            El filósofo y médico inglés del siglo XVII influyó en la obra de los franceses de la Ilustración casi cien años después y sentó las bases en pleno absolutismo de lo que él creía debería ser el modelo del Estado: “Tiene como misión principal proteger tres derechos naturales como son la vida, la libertad y la propiedad privada de todo cuanto un hombre haya trabajado y pueda utilizar, ya que la propiedad tiene un límite”.

 

            De cara al 2020, el liberalismo político está animándose de nuevo para sostener el andamio de la democracia conquistado con sangre, sudor y lágrimas por nuestros antepasados; reafirmando además el libre comercio enarbolado por otro ilustre como fue Adam Smith.

 

            Bajo la  bandera  de las ideas liberales, dentro de unos días más será inaugurado en la Ciudad de México, el V Foro México-Unión Europea organizado por la Fundación Euroamérica que preside Ramón Jáuregui.

 

            El evento tendrá lugar del 16 -17 de octubre próximo. Hace un par de días  hablé al respecto con Jáuregui, quien me comentó la importancia concéntrica de Europa en el nuevo juego de espejos del presidente Trump y su retroceso en la multipolaridad.

 

            “Tenemos a Europa firmando tratados comerciales, reactualizando algunos como ha sucedido con México, estamos en un momento trascendental de la historia  y Europa es muy fundamental como un jugador global”, me dijo el ex ministro de la Presidencia de España.

 

            A ello hay que añadir que en el último cuatrienio, el Consejo Europeo y la Comisión Económica, trabajaron arduamente para desempantanar varias negociaciones del libre comercio: con Cuba, con el Mercosur que ya estaba anquilosada (dos décadas); también fue signado un acuerdo comercial de la UE con la comunidad de desarrollo del África austral como son Sudáfrica, Namibia, Botsuana, Suazilandia y Lesoto; y sin obviar, la reactualización del acuerdo comercial con México.

 

            La UE ha querido responderle al mandatario estadounidense con una postura siempre a favor del multilateralismo, en pro de la multipolaridad y del libre comercio. Donald Trump representa justo lo contrario, empero,  hay otros líderes que como él van sumándose a ese lado oscuro acerca de cómo gestionar sus relaciones internacionales.

 

A COLACIÓN

 

            La edición de este año de la Fundación Euroamérica en la capital azteca acontecerá en un momento en que ni el Parlamento Europeo, ni el Congreso de la Unión, han ratificado el nuevo acuerdo de paternariado comercial  de la UE-México.

 

            Por ende, es bastante significativo que este foro analice el desafío de las relaciones entre ambos, Jáuregui refirió “el momento relevante de transformación” de la nación tricolor.

 

            “Con la mirada puesta en cerrar las viejas heridas históricas, realmente el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, tiene mucha voluntad de cambiar al país  y lo está haciendo muy bien”, me dijo en entrevista el político español.

 


Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales.

Twitter: @claudialunapale