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Moneda en el Aire
Por Jeanette Leyva
Cambios de
timón en la banca
En los
últimos doce meses, los movimientos en el
sector bancario han estado a la orden del
día, lo cual por un lado no tiene que ver
necesariamente con temas financieros o de
resultados, sino con cambios de estrategias,
visiones y adaptación al entorno que hoy se
vive de competencia, pero ojo, también de
cambios regulatorios a la vista.
Y ahí, la posición
de los directores, su visión y forma de
llevar a cada institución son clave, pero
también la forma en qué comunican al
mercado, a sus mismos colaboradores, a sus
clientes y el grado de interlocución que
buscan con las autoridades. Por eso, llama la
atención que en menos de un año todos los
cambios de director general en los
principales bancos del país, pero también en
aquellos que buscan competir y ganarse un
espacio mayor, y si bien cada movimiento
tiene su propia historia, en conjunto
muestran una banca que está entrando en
nuevas etapas. Banamex es, sin
duda, uno de los casos más relevantes, pues
con la llegada de nuevos accionistas y el
proceso de separación de Citi era evidente
que el siguiente paso era cambiar de
director acorde la nueva visión de Fernando
Chico Pardo, que optó por un viejo conocido
del banco y experto en una de las fortalezas
de la institución: las tarjetas de crédito y
las Pymes, esta última experiencia alcanzada
en Bajío, ahí Manuel Romo dejó la dirección
general y Edgardo del Rincón regresó al
banco para tomar el control de esta nueva
etapa. El banco más grande
del país, y que aporta el mayor monto de
utilidades a España, BBVA México hizo lo
propio. Eduardo Osuna pasó a la presidencia
del Consejo y José Luis Elechiguerra tomó la
dirección general a partir de septiembre.
Osuna estuvo al frente del banco desde 2015,
de modo que no fue precisamente un relevo
menor: cerró una etapa de más de una década
en esa posición, siendo uno de los
directivos con más antigüedad en el sector. También está
Bankaool, que cambió de director general con
la llegada de Francisco Lira Mariel, –que
venía de Actinver y antes Sabadell–, en una
etapa en la que el banco busca avanzar con
una estrategia distinta, ajustando los otros
nichos de negocio que tiene el Grupo Omni
que lleva Moises Cháves que ha diversificado
los negocios adquiridos en México. Por cierto, Actinver
todavía tiene una silla pendiente tras la
salida de Lira, Luis Hernández Rangel asumió
de manera interina, mientras el consejo
analiza los perfiles para nombrar al
director definitivo. A esto, hay que
sumar el relevo más reciente e interesante,
porque es de un banco que mañana cumple
apenas dos meses de operación, que llega con
más de 10 millones de clientes y que tendrá
a la segunda mujer al frente de un banco con
ese tamaño, Estephany Ley en Nu México
tendrá los ojos de todos puestos en lo que
haga. Nu anunció que asumirá el cargo a
principios de noviembre, en sustitución de
Armando Herrera. Es la segunda mujer
en dirigir un banco en México, después de
Tamara Caballero en Multiva, pero quizás lo
diferente con Ley es que David Vélez
construyó la institución junto con Cristina
Junqueira, y ahí, el liderazgo femenino ha
estado presente desde los primeros años.
Junqueira sigue siendo una de las figuras
centrales de Nu y la compañía ha tenido
también mujeres en posiciones relevantes en
sus operaciones de América Latina, por lo
que parece hasta natural que sea una mujer
quien asuma este puesto. Pero si uno mira el
otro lado de la moneda, también hay
directores que llevan años sin moverse. Marcos Ramírez está
al frente de Grupo Financiero Banorte desde
noviembre de 2014. Casi doce años en la
misma posición lo convierten en uno de los
directores generales con mayor permanencia
entre los grandes bancos mexicanos. Jorge Arce, por su
parte, dirige HSBC México desde febrero de
2020, ya son seis años en una posición que
tampoco ha tenido los movimientos que
estamos viendo ahora en otras instituciones
y por el contrario, fortaleció su posición,
al sumar la dirección de América Latina para
el grupo internacional. No hay que olvidar a
Javier Foncerrada de Banco Inbursa, que es
otro de los grandes ejemplos de continuidad
en la banca mexicana: lleva al menos 18 años
al frente de la institución, y la lista al
menos en los bancos de menor tamaño también
es de permanencias largas, consolidando
precisamente a las instituciones bajo un
mismo liderazgo. Lo que es un hecho,
es que hoy hay de todo en la banca:
instituciones que están cambiando de manos,
bancos que están cambiando de estrategia y
otros que parecen encontrar valor
precisamente en la continuidad. Hoy se vive
un momento diferente y la banca cambia de
nombres, pero también de generaciones, de
modelos y de formas de hacer negocio. Y eso
comienza a notarse. Adiós a Directo a
México Cuando nació fue
toda una novedad, muchas notas se hicieron
sobre este servicio transfronterizo entre
Estados Unidos y México, porque hay que
recordar que en su momento fue un logro
importante, y sobre todo, con su nombre ganó
presencia, Directo a México llega a su fin
en noviembre.
Así es, la Reserva
Federal anunció que dejará de operar el
servicio el 20 de noviembre, después de una
fuerte caída en los volúmenes y ante una
menor relevancia de mercado, los datos del
Banco de México (Banxico) que lleva Victoria
Rodríguez lo confirman: en julio apenas se
registraron 669 operaciones, por 2.24
millones de dólares. Directo a México
nació hace más de dos décadas como una
alternativa bancaria segura, rápida y de
bajo costo para mover dinero entre Estados
Unidos y México, pero hay que decirlo, los
tiempos y el mercado cambió, ahora las
transferencias digitales, nuevas plataformas
y Fintech comenzaron a competir con
infraestructuras bancarias diseñadas para
otra época. El cierre no
significa que desaparezca la necesidad de
mover dinero entre ambos países y que
tampoco se trata de trabas del gobierno
estadounidense, simplemente el negocio
encontró nuevas rutas y esta infraestructura
la alcanzó el destino. Sofipos, a
fortalecer la casa El encuentro de la
Asociación Mexicana de Sofipos (AMS) que
preside Marlena Garayzar y tiene como
directora a Miriam Chávez, mostró el trabajo
que vienen realizando desde hace varios años
con las autoridades supervisoras, lo que
dejó una señal que vale la pena mirar con
atención: por primera vez estuvieron
reunidas todas las autoridades supervisoras
del sector, con ello, el mensaje es claro
ante los cambios que vienen, que
significarán incrementos en capital,
liquidez y los que ya se aplican en temas de
Prevención de Lavado de Dinero (PLD). Las sociedades
financieras populares (Sofipos) tendrán que
prepararse para una etapa de mayor
exigencia, pero también de mayores
oportunidades. Y para ello, contar con
reglas claras y una supervisión coordinada
será fundamental y las autoridades, desde la
presidencia de Ángel Cabrera, de la Comisión
Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), y la
vicepresidencia de Política Regulatoria que
lleva Lucía Buenrostro, tienen claro los
cambios a realizar, en una industria que
sigue siendo la puerta de entrada para
millones de mexicanos al ahorro y el
crédito. Y es que no hay que
olvidar que las Sofipos han ganado terreno
en inclusión financiera y atención de
segmentos que durante años estuvieron fuera
del sistema, pero ahora necesitan fortalecer
capital, gobierno corporativo, controles y
gestión de riesgos, y lo están haciendo
desde varios frentes, apoyados en la
tecnología, ya que muchas de ellas operan
sin tantas sucursales, hasta el esquema
cercano y tradicional. Al final, lo
interesante del encuentro fue precisamente
poner sobre la mesa cómo construir un sector
más sólido para los próximos años. En las
Sofipos, parece, ya están trabajando en
ello. Emisión
simplificada a la vista Aunque la primera
emisión simplificada no forma parte de la
agenda formal del Encuentro AMIB 2026, que
reunirá del 8 al 10 de octubre en Cancún a
los principales jugadores del mercado
bursátil, difícilmente quedará fuera de las
conversaciones.
El encuentro,
encabezado por Álvaro García Pimentel,
presidente ejecutivo de la AMIB, tendrá
entre sus temas oficiales la innovación y
las nuevas tendencias que están
transformando al sector, aunque esta semana
habrá un asunto adicional: se prevé el
cierre de libros de la primera operación
bajo el esquema simplificado, impulsada por
Adventus Capital y con Altor Casa de Bolsa,
fundada por Fernando Aportela, como
fiduciario. La operación será
una primera prueba para saber si la
simplificación realmente abre la Bolsa a más
empresas y nuevas alternativas de inversión,
una buena noticia para la industria. Por lo pronto, la moneda está en el aire. |