Moneda en el Aire

 

Por Jeanette Leyva

 

Expediente electrónico financiero u open banking

 

La medición de riesgos por parte de las instituciones financieras para conocer a un cliente tiene en el historial crediticio una de sus grandes bases, pero con el uso de la inteligencia artificial, así como la revisión de las redes sociales han ido perfeccionando a quién y cuánto otorgan un crédito.

 

Sin embargo, aún quedan grandes pendientes y uno de ellos es la movilidad entre bancos; salvo cambiar una hipoteca o la nómina, moverse de un banco de manera rápida sigue siendo uno de los temas pendientes; una opción que se ha venido platicando desde hace tiempo es que así como se hizo en el sistema de salud público donde una persona sea ‘dueña’ de su historial médico y tiene acceso a él para usarlo en otros institutos, se pudiera hacer lo mismo en el sector financiero: ser dueños de nuestro expediente electrónico financiero en donde la institución que nos da servicio sabe todo de nosotros, incluso en donde compras o acudes con regularidad.

 

En el tema del expediente electrónico financiero es algo que no se ha logrado avanzar, pero en lo que todo indica sí veremos avances y que podría ayudar al final a los usuarios de servicios financieros a tener una mejor experiencia u ofertas es el open banking.

 

Para Pablo Viguera, co-fundador de Belvo y que opera desde España, la banca mexicana se mueve entre dos mundos: colaborar entre soluciones innovadoras y por el otro lado ven con temor y riesgo abrir Interfaces de Programación de Aplicaciones (APIs), pero esto último considera debe verse como una oportunidad de hacer negocios, y el que sus clientes compartan su información con otros bancos o Fintechs debe ser una opción de negocio.

 

Belvo recientemente obtuvo una ronda de inversión de 10 millones de dólares, y abrió oficinas en nuestro país pese al Covid; para Viguera la apertura de las APIs podría beneficiar al usuario final ya que no solo es que los bancos las abran a otras instituciones, sino que también ellos podrían conocer la información que tienen usuarios que han tenido contacto solo con startups o Fintech, con lo cual se adaptarían mejor los productos a cada cliente.

 

Aunque desde exactamente hace dos meses ya están las reglas sobre el modelo de Open Banking o banca abierta impulsadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), por el momento la puesta en marcha en México es aún muy incipiente, aun cuando los bancos de menor tamaño como Accendo y Sabadell buscar aprovechar la regulación.

 

En la regulación si bien hoy el intercambio de datos abiertos tiene un alcance muy limitado y hay temas de seguridad involucrados, lo cierto es que urge que ya sea vía el open banking o que se avance en que los usuarios de todos los servicios financieros tengan acceso a su ‘expediente’ financiero real que tenga la institución de la cual es cliente, para que con base en eso pueda cambiarse de forma más fácil a otra institución.

 

Y en el otro lado de la pandemia, en una breve encuesta sobre los bancos más grandes del sistema que se han mantenido más activos con estudios y videoconferencias con los medios, BBVA es para los comunicadores quien más información de interés ha generado en esta pandemia, seguido de Santander, ambos son los dos bancos que más videoconferencias han organizado, otros como Banorte y Citibanamex han emitido principalmente reportes semanales, con un poco HSBC y quien de plano nada Scotiabank. En el tema de cómo vieron los apoyos a sus clientes, todos creen que pudieron haber hecho más, ya que las acciones puestas en marcha parece que solo aplazaron lo inevitable y que en los siguientes meses veremos mayor morosidad. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

 

 Twitter: @JLeyvaReus


(La columna Moneda en el Aire se publica los martes y jueves en el periódico El Financiero. Se reproduce con la autorización de la autora).