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Tengo Otros Datos
Eduardo Esquivel Ancona
Infraestructura de gasoductos, vital para el
desarrollo y la soberanía energética
Actualmente,
México enfrenta un desafío estructural en su
infraestructura de gasoductos, caracterizado
por una alta dependencia de importaciones
—aproximadamente entre 75 y 78%—
provenientes de Estados Unidos, lo que
genera vulnerabilidad energética. Aunque
existen más de 20 mil kilómetros de ductos,
concentrados principalmente en el norte del
país, la red sigue siendo insuficiente para
cubrir la demanda nacional, limitando el
desarrollo industrial, especialmente en la
región sur-sureste.
El gobierno de la presidenta Claudia
Sheinbaum Pardo considera
que la red de gasoductos es una
infraestructura crítica para el desarrollo
económico, energético e industrial del país,
al ser el pilar fundamental para la
generación eléctrica y la competitividad
manufacturera. Por ello, se elaboró un plan
nacional rumbo a 2030, mediante el cual el
Gobierno Federal proyecta una inversión
superior a los 140 mil millones de pesos
para ampliar y modernizar esta red,
garantizando un suministro energético
seguro, eficiente y constante para el
desarrollo nacional.
El plan federal contempla también una
inversión de 39 mil 646 millones de pesos
para el mantenimiento de la red nacional de
ductos.
Actualmente, la infraestructura nacional
cuenta con 21 mil 149 kilómetros de
gasoductos, de los cuales 10 mil 87
kilómetros están a cargo del Centro Nacional
de Control del Gas Natural (CENAGAS), 7 mil
666 kilómetros de la Comisión Federal de
Electricidad (CFE) y 3 mil 396 kilómetros
corresponden a Pemex y empresas privadas.
Para ampliar esta infraestructura, el
proyecto contempla destinar 38% de la
inversión total —equivalente a 53 mil 812
millones de pesos— a la construcción y
puesta en marcha de ocho nuevos proyectos o
tramos de la CFE, los cuales entrarán en
operación entre este año y 2027. Con ello se
añadirán mil 750 kilómetros, para alcanzar
una extensión de 9 mil 614 kilómetros, lo
que representa una ampliación de 25.4%
respecto a la red actual.
El restante 62% de la inversión, equivalente
a 87 mil 93 millones de pesos, será
destinado a la ampliación de los ductos
administrados por el CENAGAS. De este monto,
47 mil 447 millones de pesos se invertirán
entre 2026 y 2028 en tres sistemas con una
extensión conjunta de 210.4 kilómetros. Así,
la red alcanzará 10 mil 279 kilómetros,
aumentando en 2% la extensión del Sistema
Nacional de Transporte de Gas Natural
(Sistrangas) durante esta administración.
Contar con una red eficiente de gasoductos
es de vital importancia para México, ya que
más de 60% de la electricidad consumida en
el país se genera con gas natural,
convirtiendo a esta infraestructura en el
principal sustento del sistema eléctrico
nacional.
El plan de la presidenta Sheinbaum tiene
como uno de sus objetivos desarrollar 11
nuevos tramos de gasoductos —mil 750
kilómetros adicionales— y reforzar la
infraestructura para abastecer nuevas
centrales eléctricas de la CFE.
Importancia de los gasoductos
• Desarrollo industrial y regional: El
acceso al gas natural mediante gasoductos
impulsa el desarrollo industrial, atrae
inversiones y genera empleos, principalmente
en sectores como el metalúrgico,
petroquímico y manufacturero.
• Competitividad y costos: La
infraestructura de gas natural permite a las
industrias mexicanas acceder a combustibles
más económicos y eficientes, mejorando su
competitividad, particularmente por la
conexión con la zona de alto suministro de
Texas.
• Transición energética: El
gas natural emite hasta 50% menos CO₂
que otros combustibles fósiles, como el
combustóleo o el carbón, contribuyendo a
reducir las emisiones contaminantes en la
generación de energía. Por ello, es
considerado una energía de transición hacia
fuentes limpias.
• Expansión de la red (2026-2030): La
estrategia actual del Gobierno Federal busca
incrementar en 8.2% la extensión de la red
de gasoductos, para alcanzar 23 mil 289
kilómetros en 2030, in cluyendo la
construcción de 11 nuevos tramos y la
modernización de la infraestructura
existente por parte de la CFE y el CENAGAS.
Retos y situación actual
• Dependencia de importaciones: México
importa una parte significativa del gas
natural que consume, por lo que la
ampliación de la red busca fortalecer el
suministro y avanzar hacia una mayor
soberanía energética.
• Brecha regional: Existe
una disparidad en la infraestructura, con
mayor cobertura en el norte y centro del
país, mientras que las regiones sur-sureste
históricamente han tenido menor acceso al
gas natural.
Si bien el plan del Gobierno Federal se
centra en fortalecer la soberanía energética
a través de empresas estatales como la CFE y
el CENAGAS, el sector privado ya participa y
continúa operando parte de la red —alrededor
de 16%— y puede integrarse mediante
contratos en nuevos proyectos de
infraestructura.
Contar con una infraestructura eficiente de
gasoductos es fundamental para el desarrollo
económico del país y para fortalecer la
soberanía energética de México. |
| (La columna Tengo Otros Datos se publica en los portales Domo de Cristal y Ekonosphera. Se reproduce con la autorización del autor). |