CUENTA CORRIENTE

 

                        Por Alicia Salgado

 

Urgente reflexión #ReconciliemosMéxico

 

La propuesta de 50 puntos que en materia de austeridad ha emitido el virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, se esbozó desde noviembre pasado.

 

No es incorrecta, sólo que carecemos de información sobre cómo se piensa ejecutar sin generar distorsiones económicas y sociales.

 

Lo que preocupa no es la propuesta en sí, es el tono de violencia verbal, de “desquite” y amenaza, que proviene de quienes dicen haber apoyado el triunfo de López Obrador y de Morena en todo el país.

 

No he sido víctima de esa agresión, salvo por los bots ocasionales en redes sociales, pero una muy estimada amiga, con quien comparto esta hermosa profesión desde hace más de 30 años, fue agredida verbalmente en la calle cuando salía de un centro comercial. Me dio coraje e impotencia lo comentado.

 

“Una señora —relató— comenzó a insultarme. Me dijo que ¡qué bueno que había ganado el Peje!, etc., etc. Seguí caminando como si no la oyera, pero me súper saqué de onda… Ni me detuve a oírla, pero sí me sacó de onda su enojo. Si ya ganó no debería importar lo que alguien dijo, diga o deje de decir”. Esa conclusión es la que me motivó a escribir esta reflexión.

 

Yo espero que el cambio que se expresó en las urnas y que utilizó la polarización y el enojo como impulso del triunfo en campaña en contra de “la mafia del poder” sea revisada por quien como Alfonso Romo coordina la integración del programa de gobierno, o por César Yáñez, responsable de la comunicación pública de todo el equipo, o la ministra Olga Sánchez Cordero, su virtual secretaria de Gobernación, y todos los que integran su equipo cercano.

 

Patricia Armendariz, a quien se le menciona como parte del equipo de Carlos Urzúa en la Secretaría de Hacienda porque se le reconoce capaz y profesional, amiga estimada, me deseó al día siguiente de la elección: “¡feliz jornada de seis años inéditos a mi periodista favorita!”. Ése es el tono de la reconciliación.

 

Sabe que el cambio debe provocar que todos y todas nos enojemos menos por la corrupción e impunidad, porque se encuentra una vía clara para despejarla, no porque gritemos con coraje a quienes piensan distinto. La violencia llama a violencia y el llamado de paz no tiene que ver sólo con la propuesta de “amnistía” o “legalización del uso de mariguana y amapola”.

 

Como periodistas, queremos y aspiramos a informarle a usted que hay menos muertos, menos pobres, menos desplazados, menos migrantes por necesidad, menos violadores en las calles, más transparencia, más crecimiento económico, mejor salario, menores precios al consumidor, menos corrupción, menos dispendio del erario público, más eficiencia en el gasto y la regulación, mejor salud pública, más calidad y cobertura educativa, mejoría en logística, infraestructura para crecer, vivienda adecuada, calles con banquetas, jardines o lugares públicos para el encuentro social.

 

También, aspiramos a que el mensaje del presidente que fue electo y el discurso de quienes lo acompañan invite al cambio dejando atrás el encono, la violencia, la venganza, para que sea efectivamente un cambio en la dirección correcta.

 

Temas como el recorte a sueldos, recorte a personal de confianza, centralización de compras de gobierno, digitalización de servicios públicos, auditoría de contratos, tienen que explicarse a detalle no como una revancha, sino como una necesidad para adelgazar el aparato público y tornar eficiente el gasto. Me sumo a ese acto de transparencia, pero no es un acto de fe a ciegas.

 

Creo que reducir o eliminar privilegios o excesos de pago entre quienes realizan servicio público es una veta enorme de mejora, pero también la revisión integral de cada partida de gasto, porque mucho de lo que no se mueve tiene por dueño organizaciones que se visten de sociales o grupos de poder que se enmascaran en agrupaciones de trabajadores o campesinas o entidades privadas que se disfrazan de fundaciones. La industria de la marcha y el cohecho, el chantaje, se explica ahí.

 

Es buena la propuesta de 50 puntos, aunque algunos parecen extremos como el recorte de 100% a los sueldos de mandos medios y superiores y 30% del personal de confianza en toda la administración pública, pero debe explicarse, planearse, no presentarse como una decisión de revancha, porque lo que se esperaría entonces es la sustitución, no la reducción, y esto último es peligroso cuando no se tiene capacidad profesional tanto académica, como en ejecución de políticas públicas.

 

Ésa debiera ser la prioridad, pero hay que reconciliar, porque el voto fue masivo, pero sólo representó a la tercera parte de los mexicanos. Por ahí es por donde debe comenzar el proceso de pacificación nacional del que habla López Obrador, ¿no cree?... Por cierto, ¡gracias por participar!, #LosBotsNoOpinan, #ReconciliemosMéxico, #MéxicoIncluyente, #PeriodismoLibre.

 

DE FONDOS A FONDO

 

#PremiosBravo… Les comento que Eduardo Tricio, presidente de Grupo Lala, será reconocido como “Líder Transformador de 2018” por los premios de negocios BRAVO que otorga el Council of the Americas (COA), gracias al impacto social de sus negocios en el mercado binacional.

 

Bajo su liderazgo, Grupo Lala ha experimentado un sólido desempeño nacional y una importante expansión fuera de México hacia Estados Unidos, Centroamérica y Brasil. Durante 2017, Lala logró un crecimiento de 17% en sus ventas (62,500 millones de pesos). Tricio es el principal accionista individual de Aeroméxico, la aerolínea bandera de nuestro país que hace un año logró concretar su alianza con Delta e incrementar su liderazgo en el mercado aéreo binacional.

 

#UNIFIN… Con 25 años de experiencia en el mercado de crédito y arrendamiento, Unifin, que dirige Luis Barroso, reportó 4,450 millones de pesos de ingresos totales, un crecimiento de 21.5% al segundo trimestre.

 

La utilidad neta de la compañía asciende a 877 millones de pesos en el primer semestre del año. Pese a la incertidumbre que vivimos en los mercados en los últimos seis meses, el crecimiento de la cartera de Unifin, en comparación con el mismo periodo en 2017, fue de 36%, equivalente a más de 48,000 millones de pesos, teniendo la tasa de morosidad más sana del mercado, pues su estrategia es mantenerla por debajo de 1%.

 

(La columna Cuenta Corriente se publica diariamente en el periódico Excélsior. Se reproduce con la autorización de la autora)