Romina Román

¿La lucha por los tóners?

 

Los que no dan crédito son algunos proveedores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que dirige Tuffic Miguel Ortega, ya que nos cuentan que desde hace varias semanas iniciaron una serie de licitaciones poco comunes en algunas de sus delegaciones.

 

Lo que buscan es una empresa de tóners para equipo de cómputo, sin embargo, nos dicen que hay algunos mal pensados que aseguran que la convocatoria busca favorecer a una marca en particular.

 

La molestia radica en que los procesos, cinco a la fecha, son de carácter nacional, es decir, solo pueden participar personas físicas o morales de nacionalidad mexicana, al tiempo que una de las exigencias es que los productos se produzcan en el país y que tengan al menos 65% de contenido o insumos mexicanos.

 

El disgusto de algunos proveedores es que otras licitaciones se abrían a compañías internacionales y con ello se ampliaba el abanico de posibilidades para que más empresas participen.

 

¿LEXMARK es la beneficiada?

 

Bajo estas características, y de acuerdo con un estudio de mercado, la marca LEXMARK, fabricante de equipo de cómputo y consumibles, que en México encabeza Isaac Besudo, sería la principal beneficiaria de estas licitaciones.

 

Dos de estos contratos ya se asignaron, ambos en diciembre pasado. Se trata del LA-019GYR028-E277-2017 Estado de México Oriente; y el LA-019GYR075-E248-2017 en la delegación Querétaro, y sí, la empresa que ganó fue LEXMARK, por lo que desde el mes anterior se presentaron algunas inconformidades contra el fallo.

 

Ahora, le tocará a Marco Antonio Andrade, titular del Órgano Interno de Control (OIC), transparentar los procesos de licitación y de ser el caso, sancionar a quien tenga responsabilidad, antes de que el asunto siga escalando.

 

¿Adiós a los grupos clientelares?

 

Ya que hablamos del IMSS, uno de sus ex directores, Mikel Arriola, ahora candidato a la gubernatura del gobierno de la Ciudad de México por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), asegura que en caso de ganar las elecciones terminará con los grupos clientelares que hay en muchas de las delegaciones de la capital, tal es el caso de Iztapalapa y la Venustiano Carranza, en esta última, la familia Moreno, es la beneficiaria de la gran mayoría del ambulantaje.

 

Aunque el mismo Mikel Arriola sabe que se sacó la rifa del tigre, debido a que el PRI no ha ganado el gobierno de la Ciudad de México en los últimos 20 años, uno de sus lemas de campaña será terminar con los elevados índices de delincuencia e inseguridad que hay en la ciudad, lo cual muchos ven casi imposible, ya que en los últimos meses regresó con más empuje el robo a autopartes, los asaltos a casa habitación y a transeúntes en prácticamente todas las delegaciones de la capital.

 

El candidato asegura también que terminará con las odiadas fotomultas, mismas que solo en 2016, generaron 144 millones de pesos al actual gobierno de Miguel Ángel Mancera. ¿Será?

 

Así las cosas... 

Twitter: @rominarr

 

(La columna de Romina Román se publica los martes en el portal La Silla Rota. Se reproduce con la autorización de la autora).