COYUNTURA EMPRESARIAL Y FINANCIERA

 

 Por Víctor Ortiz Niño

¿Existen condiciones suficientes para otra Bolsa de Valores? 

 

En octubre de 2015 la empresa Central de Corretajes (CENCOR) presentó una solicitud ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para organizar y operar la Bolsa Institucional de Valores (BIVA) con el propósito de apoyar el desarrollo del Mercado de Valores y apoyarlo al contar con tecnología de NASDAQ para su plataforma de negociación, estimándose que inicie de operaciones a finales del presente año. Ante ello la preguntas que surgen son:

 

¿Para qué se necesita y beneficiará a la economía?

 

Ante todo debemos recordar que la función básica de cualquier sistema financiero es hacer la intermediación para que los ahorradores e inversionistas destinen sus recursos, mediante intermediarios financieros, al crédito o financiamiento de proyectos productivos o satisfacción de necesidades, que contribuyen al crecimiento de la economía.

 

Para ello, existen en el mundo dos grandes esquemas de sistemas financieros: Los basados en la banca y los que se sustentan el sistema bursátil (Mercados financieros de título de deuda y capital o acciones). En México el pilar del sistema financiero es la banca.

 

El Sistema Bursátil, está integrado por la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y las casas de Bolsa que hacen la función de poner en contacto a los oferentes de dinero (personas físicas, morales, entidades y gobiernos) con los demandantes de dinero (personas morales, gobiernos y entidades) mediante la compra venta de títulos valor (deuda, acciones, ckd´s, fibras, CERPI y Bonos Verdes).

 

De ésta forma existen dos mercados, el primario que tiene la función de financiar a las empresas, entidades y gobiernos mediante la emisión de títulos valor y el mercado secundario cuyo papel es el de dar liquidez a los títulos valor colocados , es decir los recursos van de un inversionista a otro inversionista, sin beneficio directo alguno para el emisor del título valor.

 

La historia nos señala que la BMV se fundó en 1895, operando exclusivamente acciones hasta 1975 cuando se le dio la concesión de colocar y operar los instrumentos de financiamiento del Gobierno Federal (CETES, originalmente), lo que vino a marcar el inició de su crecimiento ya que actualmente los instrumentos de deuda representan el 94% del total operado, siendo en realidad los que le dan fortaleza a la institución.

 

También es de señalar que en la primera mitad del siglo pasado operaron dos Bolsas de Valores, una en Monterrey y otra en Guadalajara, mismas que se cerraron por no existir los suficientes inversionistas que las hicieran rentables.

 

Reflejo de lo anterior son las empresas listadas en el mercado accionario, en 1985 eran aproximadamente 350 y a la fecha son 115, es decir no han aumentado, han disminuido. Por parte de los inversionistas registrados desde 1985 se han mantenido en aproximadamante 200 mil. Entonces:

 

¿Porque ha crecido el volumen operado y el monto financiado en la BMV?

 

Por el surgimiento de inversionistas institucionales creados a través del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) y el apetito de inversionistas extranjeros.

 

Ante ello:

 

¿La nueva Bolsa (BIVA) va a realizar las acciones necesarias para atraer nuevos proyectos o empresas a ser financiados por el sistema bursátil o solamente se va a dedicar a la compra venta en el mercado secundario, es decir a la especulación?

 

México necesita a una nueva Bolsa que promueva el crecimiento económico a través de la colocación de nuevas empresas o proyectos y no solamente se dedique a especular, con el riesgo de fraccionar las operaciones que ya se están realizando.

Ante ello en mi rancho dijeron: “Esta canción ya la oímos y si tiene las mismas melodías y acordes, mejor preferimos a la original”.

 

victor.ortiz.nino@gmail.com