Un Montón de Plata

 

Por Carlos Mota

Expropiar Citibanamex

 

La próxima semana Stephen Bird, Director Global de Banca del Consumidor de Citi, y Michael Corbat, CEO de Citi, hablarán en dos conferencias sobre el futuro de su negocio; el primero durante un evento organizado por Deutsche Bank, y el segundo para Bernstein. No me quiero imaginar, en ninguna de las dos apariciones, que algún participante les pregunte cómo piensan enfrentar una posible expropiación de su negocio en México.

 

Que un candidato presidencial como Jaime Rodríguez “El Bronco” plantee la expropiación de Citibanamex como una especie de venganza contra Estados Unidos (“¿Qué tal si recuperamos Banamex?, porque se los entregamos… yo tengo un equipo trabajando en eso”), es un hecho sin precedente para las generaciones jóvenes, que exhibe el grado de incomprensión generalizada sobre el funcionamiento del sistema económico. Pero su gravedad no estriba únicamente en el hecho de plantearlo, sino en que no genera asombro generalizado ni rechazo social.

 

Ojo. No se trata de que El Bronco tenga muy pocas probabilidades de ganar. La falta de asombro social no deviene de ello. Recuérdese que la idea de cortar la mano a quienes roban sí generó reacciones de estruendo aún con el mismo candidato, último en las encuestas. Por eso insisto: el tema no es que vaya abajo en las encuestas y por eso tales dichos no sean tomados en serio. La gravedad reside en que quizá la gente vio este nuevo planteamiento como algo “normal” o “adecuado”. La mención de que “entregamos” el banco a los estadounidenses rompe con toda lógica sobre la propiedad privada y, que la gente no registre esa mención como grave, es sumamente preocupante.

 

¿De qué habla El bronco cuando quiere expropiar Citibanamex? De un banco con ingresos anuales por más de Dlls. $ 5 mil 152 millones, alrededor de mil 480 sucursales y utilidades por cerca de Dlls. $ 590 millones.

 

Expropiarlo como venganza o como carta de negociación frente a Donald Trump para la renegociación del TLCAN sería sumamente complicado, porque el Ejecutivo tendría que demostrar que es por causa de utilidad pública y materializarlo con una indemnización que equivalga al valor de mercado de esa firma.

 

No hacerlo así, sino por capricho y en términos vengativos, resquebrajaría enormemente nuestra credibilidad como destino de inversión global. Ni Donald Trump, con todo el nacionalismo que suele mostrar, ha planteado la idea de expropiar, por el simple hecho de que en el sistema económico que rige a Occidente la propiedad privada es sagrada.

 

ZONAS ECONÓMICAS

 

Avanzan. Y nacerán con el pie estadístico derecho tras la firma del Inegi de Julio Santaella y de Gerardo Gutiérrez Candiani (titular de las ZEEs) de un convenio de coordinación. Al inversionista por donde más valora la certeza para su dinero: información oportuna y analítica. Gran noticia.

 

Twitter: @SOYCarlosMota

 

(La columna Un Montón de Plata se publica de lunes a viernes en el periódico El Heraldo de México. Se reproduce con la autorización del autor)