Moneda en el Aire

 

Por Jeanette Leyva

¿Venderán bancos al Buró de Crédito?

 

Las quejas por parte de los bancos que no son socios del Buró de Crédito han sido constantes desde su creación, ya que alegan un trato diferencial, sobre todo en costos más caros que tienen que pagar, a diferencia de las seis instituciones que son socios de ese colectivo de información crediticia.


La primera alerta surgió en 2014, con el reporte realizado por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), en donde de forma específica se refería al caso del Buró de Crédito que está en manos de los principales bancos del país, (BBVA Bancomer, Banamex, Santander, HSBC, Banorte, Scotiabank), quienes poseen cerca de 70 por ciento de las acciones.

Además, estos bancos otorgan más de 80 por ciento del crédito en los segmentos bancarios de vivienda, consumo o empresarial, por lo que bajo la regulación actual los consejos directivos de cada SIC (Sociedad de Información Crediticia) podrían tomar decisiones en función de los intereses de sus accionistas, no necesariamente en favor del funcionamiento eficiente del sistema de información crediticia, lo que ha sucedido todo este tiempo.

Aunque están autorizadas para operar TransUnion de México y Dun & Bradstreet, éstas dos operan bajo la marca Buró de Crédito y son manejadas por un mismo grupo de directivos, además de que tienen a los bancos como accionistas comunes, por lo que ante la Cofece es considerada una sola SIC para efectos de competencia.

La segunda alerta fue en febrero de 2015, cuando la Cofece reveló que había iniciado una investigación para determinar si existen prácticas anticompetitivas en la comercialización de información crediticia, misma que sigue en curso y se prevé pueda darse a conocer pronto la resolución sobre si hay prácticas anticompetitivas en las sociedades de información crediticia que operan actualmente.

Tras este anuncio e investigación en proceso, los principales socios del Buró de Crédito han tenido reuniones con las autoridades hacendarias para analizar la mejor opción a seguir. En ellas se planteó el que llegaran, en diciembre de 2016, nuevas sociedades de información crediticia, principalmente de Estados Unidos y una de Inglaterra.

Algunos de los socios plantearon el que vendieran sus acciones para evitar ser señalados como anticompetitivos o de colusión, lo que no fue aceptado en su momento por los demás bancos. 

Sí iniciaron medidas en favor de los clientes, como el hecho de dar gratis las alertas para detectar posibles fraudes —este servicio se llegó a cobrar hasta en 150 pesos al mes—, delito que fue reduciéndose, y hoy cualquier persona puede acceder de forma gratuita y evitar ser víctima de la delincuencia que obtiene créditos sin que la persona se entere. Con las alertas la persona puede bloquear el acceso a su historial y evitar que se abran financiamientos sin su autorización.

Sin embargo, llegó la tercera alerta, que fueron las multas aplicadas a las Afore por prácticas monopólicas y de colusión, lo que hizo que los principales bancos, que son socios, estén decididos a vender, aun cuando involucrados reconocen que TransUnion no quiere que esto suceda. 

Aunque si se vende, puede generar un nuevo monopolio en donde ya los principales bancos no formarían parte. ¿Esperar una multa o venderlo? La moneda está en el aire.

 

Twitter: @JLeyvaReus

 

(La columna Moneda en el Aire se publica los martes en el periódico El Financiero. Se reproduce con la autorización de la autora).