Moneda en el Aire

 

Por Jeanette Leyva

Bancos siguen en alerta máxima

 

El tema de los cibercriminales no sólo ha generado infinidad de notas y reacciones, sino también ha hecho que se apliquen algunos cambios regulatorios de emergencia, pero lo más importante es cómo se trabajará en el futuro con este tema, que si bien muchos bancos han realizado importantes inversiones en tecnología, lo ocurrido en abril y que aún no concluye, hace que todos sigan en alerta máxima.

 

Los clientes de la banca no fueron afectados y se asegura que el ataque fue dirigido a las cuentas concentradoras de cinco instituciones financieras. Una de ellas es Inbursa, que de hecho fue el banco al que le robaron el mayor monto.

 

Así es, aunque lo trataron de negar y ocultar, el robo que sufrió fue mayor al que sufrió Banorte, que si bien no ha dado a conocer la cifra, sí informo a la Bolsa Mexicana de Valores que se encontraba en operación alterna y que la afectación no tendría impacto en sus resultados. De Inbursa poco sabemos, pero le robaron más de 150 millones de pesos, a Banorte alrededor de 145 millones.

 

De ahí, los otros afectados, Banjército y la Casa de Bolsa Kuspit, así como la pequeña entidad del sector de ahorro y crédito popular, los montos fueron menores, pero no por eso menos importantes, ya que al final fueron delincuentes los que hicieron el robo.

 

Aunque hoy sabemos que el dinero ha sido sacado con el apoyo de clientes de la banca -en unos casos les pagaron 25 mil pesos-, apoyados por comerciantes y proveedores de servicios, también no descarten que haya casos de robo de identidad, en donde se hayan abierto cuentas a nombre de cualquier persona sin que sepamos.

 

Desde hace un par de años, en esta columna les comentaba los avances para tratar de detener el robo de identidad: desde alertas gratis en el Buró de Crédito hasta datos biométricos que serán obligatorios para verificar la apertura de cualquier cuenta bancaria.

 

Hoy nadie puede saber si abrieron una cuenta para depositar a su nombre con documentos falsos, ya que no hay forma de saber esto, sólo funciona con los créditos en donde las sociedades de información crediticia comparten el listado de financiamientos que se han tenido.

 

Hoy, el robo de datos personales e información que tienen en poder los delincuentes hace posible e incluso muy fácil el abrir una cuenta para realizar depósitos con dinero ilícito, sin que sea detectable, salvo en el caso de que esto genere alguna alerta en el Servicio de Administración Tributaria (SAT) que haga que nos requiera el pago de un impuesto, de otra forma puede haber alguna cuenta a su nombre sin saberlo, este tema es de alarmar a cualquiera y aseguran que con la verificación de huellas en el Instituto Nacional Electoral (INE) que tendrán que hacer de forma obligatoria se podrá inhibir este delito. ¿Será?

 

Por lo pronto, no descarte que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) pueda poner pronto este tema la mesa, para hacer una base o registro en donde podamos consultar si hay cuentas pasivas a nuestro nombre.

 

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Y en el otro lado de la moneda, a dos semanas de que el Infonavit presentara su programa Cambiavit, ningún banco ha alzado la mano para informar que hará algo parecido. Quizá el tema de los hackers los tenga ocupados. ¿Se atreverá alguno? Por lo pronto la moneda está en el aire.

 

Twitter: @JLeyvaReus

(La columna Moneda en el Aire se publica los martes en el periódico El Financiero. Se reproduce con la autorización de la autora).